domingo, 28 de octubre de 2012

Capítulo 14.

Justin volvió a los 5 minutos. Me levanté de la cama y me acerqué a él, que estaba apoyado en el marco de la puerta sonriéndome. Que sexy. Salí de la habitación y él cerró la puerta. Se puso a mi lado y nos dirigimos al ascensor.
-¿En serio bajarás por el ascensor?- le pregunté divertida. Él me miró.
-Sí, soy demasiado vago como para bajar por las escaleras.- Carcajeé. Él me miró mientras sonreía. Nos metimos en el ascensor y bajamos hasta la planta baja.
-¿Dónde están todos?- dije mirando alrededor viendo que no había nadie.
-Me han dicho que nos esperan en el McDonalds.- Hizo un leve movimiento de hombros. Yo asentí mientras nos dirigíamos hacia donde estaban los demás. Estaba un poco lejos, así que empezamos a hablar.
-Y dime, _______- giré mi cabeza hacia él.- ¿Tienes novio?- Abrí los ojos con sorpresa y me sonrojé.
-No...- murmuré, pero no demasiado bajo, para que él pudiera escuchar.
-¿Enserio? No me lo creo.- Lo miré con el ceño fruncido.
-¿Por qué?
-Porqué eres demasiado guapa como para estar soltera.- Me miró y me sonrió. Noté como me sonrojé.
-Eso es mentira.
-No, no lo es, créeme.- Rodé mis ojos.
-Como digas, Justin.
-¿Por qué dices que no eres guapa?- Noté su mirada sobre mi y lo miré.
-Porqué no me gusta decir mentiras.
-Pues diciendo eso estás diciendo una muy grande- se rió. Yo le sonreí.- De verdad eres hermosa.
-Eso se lo debes decir a todas.- Le di un golpe con el codo en las costillas. Él soltó una carcajada.
-La verdad, sí- admitió.- Pero esto es enserio. Me pareces preciosa, y al que no le parezcas, es porqué es idiota.
Sin darnos cuenta habíamos llegado. Entramos y vimos a todos el crew sentados en una mesa riéndose. Justin y yo nos acercamos. Nos miraron y todos soltaron un "Hey!" mientras se reían. Que gente más feliz, madre mía. Hablando de madres... miré hacia donde estaban Pattie y mi madre. Se estaban riendo. Me gustaba ver a mi madre sonreír. Justin me dio un suave golpe en la mano.
-Eh, _______, ¿qué quieres comer?
-Hmm... no sé.- Dije frunciendo la boca. Justin sonrió y me cogió la mano. Se sentía muy bien...
-Ven, vamos a pedir.- fuimos hasta donde había una chica. No paraba de mirar a Justin. Es obvio que es famoso, pero tampoco hacía falta comérselo con la mirada. La miré mal.- ¿Qué quieres, ______? - Me dijo mirando hacia arriba, donde estaban todas las ofertas.
-Eh...- hice lo mismo que él.- Un Happy Meal.- Justin me miró rápidamente divertido.- ¿Qué?
-¿Enserio?- dijo levantado una ceja.
-Sí, es lo más económico- levanté los hombros.
-Oh, vamos, _________. No es por presumir, pero me sobra el dinero. Pide lo que quieras.
-Pero es que quiero eso.- Dije haciendo un puchero.
-Está bien- se giró hacia la chica.- Eh... dos Happy Meals por favor.- Lo miré divertida y él me miró. 
-¿Enserio, señor Tengo todo el dinero del mundo Bieber?
-A mi también me apetece uno- me dijo mientras me sacaba la lengua. Negué con la cabeza riéndome. La chica le cobró a Justin y nos dio nuestros Happy Meals. Llegamos a la mesa y nos hicimos un hueco para sentarnos.
Los del crew no paraban de contar chistes, y no me dejaban comer tranquila. Justin me robaba las patatas, Alfredo ya me había cogido 1 nugget, y Ryan ya se había bebido media coca-cola. Yo mientras tanto me comía la hamburguesa de Justin, quién me empezaba a hacer cosquillas para que no me comiera su comida. Pattie y mi madre se reían de todo un poco, mientras que Scooter lo grababa con la cámara de Justin. Cuando acabé de comer (lo poco que me quedaba), me acomodé en el asiento. Justin me miró y yo me giré hacia él.
-¿Qué pasa?- dije sonriendo. Él me miró.
-Tienes tomate aquí- dijo mientras se señalaba una comisura del labio. Yo empecé a buscar una servilleta pero no encontraba.- ________, mírame.- Miré a Justin como me había dicho. Él tenía una servilleta en la mano. Se la intenté coger pero la quitó de mi alcance.- Deja que yo te limpie.- Justin se acercó a limpiarme los labios.

jueves, 25 de octubre de 2012

Capítulo 13.

Justin abrió la puerta. Yo me incliné un poco y pude fijarme que era Pattie. Sonreí al verla, me sequé las pocas lágrimas que me quedaban y me acerqué. Vi que detrás de ella estaba Abryl roja como un tomate. Sonreí por la tierna imagen de mi amiga.
-Abryl echaba de menos a _______- dijo Pattie. Yo reí y me abrí paso para abrazar a mi mejor amiga.
-¿En serio? Oh, que tierna.- Dije mientras la abrazaba muy fuerte. Abryl hizo una mueca y Justin y Pattie rieron.
-Si, te he echado de menos, pero suéltame- dijo empujándome. Yo la miré mal, pero de broma.- Tu madre me acaba de llamar diciendo que no contestabas, y me ha dicho que vendrá a buscarnos en media hora.
-¿Por qué no venís a cenar con nosotros?- dijo Justin.
-Pero mi madre vendrá a buscarnos...- dije.
-Que se venga también.- Dijo Pattie. Me miró.- Vamos, llámala y pregúntale.
-________, yo no sé si mi madre me dejará.- Me dijo Abryl. Yo la miré.
-Primero llamamos a tu madre y le preguntamos si te deja, y después llamamos a la mía, ¿vale?- Ella asintió, y así lo hicimos. Pero por mala suerte, Abryl tenía razón, Andrea no la dejaba quedarse. Yo estuve insistiendo, pero nada, que no la dejaba. Me sentía mal. Intenté convencer a Abryl para que me dejara ir con ella, pero nada, tan cabezona como su madre.
Andrea pasó a buscar a su hija junto con mi madre, en su coche. Me despedí de Abryl y guié a mi madre hasta dentro del backstage. Mi madre solo sabía de Justin, y eso que ya eran casi cinco años de hablar repetidamente con ella sobre todo el crew. Ella me había dicho que de joven tenía una amiga que se llamaba Pattie. Me pareció graciosa la coincidencia. Mi madre era Californiana, y mis abuelos vivían en Canadá. Ella prácticamente estuvo en Canadá toda su infancia/adolescencia. Era posible que fuese amiga de Pattie. Reí disimuladamente por mis pensamientos y llegamos hasta donde estaba Justin.
-Justin- le dije. Él se giró sonriendo- Ella es mi madre-dije señalándola.- Mamá, él es Justin.
-Un placer, señora- Justin se acercó y le dio un beso en cada mejilla.
-Oh, no me llames señora, me haces sentir mayor- mi madre soltó una carcajada.
-Me pregunto si a alguien le sentará bien que le digan señor o señora- dijo Justin mirándome. Le sonreí.
-Justin ¿y tu madre?- pregunté.
-Acaba de ir al baño, ahora vuelve.- Y como si nos hubiese escuchado, apareció.
-Pattie, esta es mi madre- dije mientras la señalaba. Vi que Pattie abría los ojos mucho. Mi madre hizo lo mismo.
-¿Jess?- preguntó Pattie.
-¿Pattie?- dijo de igual manera mi madre.
-¡Oh Dios mío! ¡Cuánto tiempo sin verte! ¿Cómo has estado?- dijo Pattie dándole un abrazo a mi madre, quién lo correspondió amablemente. Justin y yo nos miramos confundidos.
-Pues he estado muy bien. Y veo que tu también. ¿Así que el amor platónico de mi hija es tu hijo?- Yo fulminé a mi madre con la mirada mientras Justin se reía por debajo de la nariz.
-Pues supongo que sí- rió Pattie- ¿Y esta preciosa chica es tu hija? 
-Sí- dijo mi madre pasándome un brazo por los hombros. Yo le sonreí a Pattie con vergüenza. 
Así que mis pensamientos eran ciertos. Pattie y mi madre eran amigas. Que fuerte. Nunca me lo esperaría. 
-Y bueno... ¿de qué os conocéis?- preguntó esta vez Justin mientras se acercaba más a nosotras.
-Nos conocemos desde hace mucho- dijo mi madre.
-Sí, hijo. Jessica vivía en Canadá hace unos diez años. Nos conocemos del colegio. Éramos mejores amigas. - Dijo Pattie. Mi madre le sonrió y se alejó de mi para acercarse a Pattie. Yo me puse al lado de Justin.- Y puede que vosotros no os acordéis... pero vosotros de pequeños habíais jugado juntos.- Dijo Pattie sonriendo. Justin y yo abrimos los ojos sorprendidos.
-¿¡Qué?!- chillamos los dos a la vez. Nuestras madres asintieron graciosas.
-Eso. Solo os lleváis un año de diferencia. Yo también fui una madre adolescente- dijo mi madre. Yo estaba que no me lo creía. ¿esto era real?
-Mamá, ¿por qué nunca me lo dijiste?- le dije.
-Porqué no sabía que Justin era el hijo de Pattie.- Dijo en tono obvio.
-¿¡Y no te sonaba el apellido Bieber!?- le dije con un tono de voz más elevado. Estaba de los nervios. Justin me pasó un brazo por los hombros para tranquilizarme, pero eso hizo que me pusiera más nerviosa. Mi madre y Pattie empezaron a reír. ¿Y la gracia? Que alguien me cuente el chiste que me he perdido.
-Oh, vamos, __________, hace diez años que no sé nada de Pattie, no me acordaba de nada de ella.
-Bueno, ¿qué tal si vamos a comer? Tengo hambre- soltó de repente Justin. Yo lo miré rodando los ojos y asentí con la cabeza. Él me sonrió.- Está bien, vamos al coche.
Justin seguía con su brazo en mi hombro mientras caminábamos hacia el coche que nos esperaba afuera. Kenny estaba conduciendo. Nos llevó hasta el hotel donde estaba Justin. Hacia años que había querido entrar a ese hotel. Justin me ayudó a salir del coche cuando este paró y me guió hasta la entrada del precioso hotel. Subimos hasta su habitación.
-Justin, ¿dónde iremos a cenar?
-A un restaurante que hay aquí abajo- dijo quitándose los zapatos.
-¿Es muy elegante?
-Supongo.
-¿Crees que me dejarán entrar así vestida?- dije señalando mi ropa. Él me miró y se rió. 
-Estás muy guapa.- Dijo sonriendo.
-Si no digo eso- me miró levantando una ceja- no estoy siendo presumida. Pero en serio, yo no voy a ningún restaurante así vestida.
-Tengo una idea- dijo Justin levantándose de la cama y acercándose a mi- ¿Qué tal si hoy vamos a cenar al  McDonalds y mañana te invito a comer?-  yo sonreí y le di un abrazo.
-Me parece perfecto. Pero dile a tu madre que no se arregle. A ver si va a ir con un vestido elegante al  McDonalds y se reirán de ella.- Justin soltó una carcajada y salió de su habitación para dirigirse a la de su madre. Me senté en la cama a esperarlo. Que bonita habitación, Dios mío.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Capítulo 12.

Miré la gran bandeja con comida y señalé una manzana. Justin la cogió y me la dio. El cogió unas uvas. Nos dirigimos a un sofá que había y nos sentamos. Bueno, Justin prácticamente se tiró.
-¿Desde cuándo eres Belieber?- me preguntó sin mirarme. Yo giré mi cabeza hacia él.
-Desde hace...-pensé- casi cinco años.- Justin empezó a toser como un loco y yo le daba leves golpes en la espalda para que no se atragantase. Cuando ya se había calmado, me miró con los ojos abiertos.
-¿Cinco años?- asentí.- Joder, que Belieber más fiel.- Solté una carcajada mientras él negaba con la cabeza divertido.
-Sí. Hice una promesa, y nunca la romperé.
-¿Qué promesa?
-Una vez Belieber, siempre Belieber.- Le sonreí y el me sonrió de vuelta.
-Oh, que bonito- hizo como que se limpiaba las lágrimas y yo solté una risita.- Eh... ________- me miró y yo hice lo mismo.- Siento lo de antes de Scooter y Alfredo, es que aveces... no sé, parece que no se acostumbran a ver Beliebers en el camerino o algo, pero...
-Justin- le interrumpí.- No hay problema, ¿vale? Me parecen muy simpáticos los dos, y la verdad, me debería de alegrar porque han dicho que soy guapa.- Le sonreí. Justin hizo lo mismo y bajó la mirada hacia mis muñecas, llenas de pulseras. Me puse nerviosa.
-Me gustan tus pulseras.- Dijo mientras me cogía la muñeca para mirarlas mejor. Empecé a temblar. Yo tenía las marcas de algunos cortes. Hacía mucho tiempo que me cortaba, y tenía las marcas ahí. Justin movió una y dejó al descubierto una marca.- ¿Qué es esto?
-Nada.- Aparté rápidamente mi mano de las suyas.
-_________.- Me dijo serio. Yo le miré. Tenía la cara seria, tanto que daba miedo.- Puedes confiar en mí.
-Es que... no lo sabe nadie.
-No se lo diré a nadie.- Me cogió la mano.- Vamos, confía en mí.
-Bueno... Cuando entré a la secundaria mucha gente me hacía bullying. Y ya no eran solo insultos, si no que a veces me molestaban tocándome y cosas así. Cuando tenía 12 años empecé a cortarme. Nunca le he dicho a mi madre sobre eso. Cuando tenía 14 años conocí a Abryl, y desde ahí empezamos a ser mejores amigas. Ya no me hacían bullying, y si me lo hacían, Abryl me defendía. Ella era la única que lo sabía, pero no sabía que me cortaba.- Miré a Justin que me escuchaba con atención mientras asentía.- Dejé de cortarme por... un año. Cuando tenía 15, y quedaba poco para cumplir 16, empecé a salir con un chico de 17. Al principio todo era perfecto, me sentía querida...- Justin me cogió más fuerte de la mano.- Pero a los 5 o 6 meses, él empezó a abusar de mí. Me pegaba, insultaba, incluso intentó violarme. Llegué a un punto donde no podía más y volví a empezar a cortarme. Mi ex-novio seguía abusando de mí, hasta que fui lo bastante valiente como para decirle a mi madre sobre esos abusos. Metieron al chico en una cárcel de menores durante 7 meses. Yo ya tenía 16 y quedaban poco para los 17, y recibía amenazas suyas por cartas, mensajes, etc. Una vez intenté cortarme profundamente, ya para quitarme la vida cuando... tú- levanté la vista. Justin me miraba fijamente confuso.- Sí, tú, me ayudaste. Empecé a escuchar Be alright, y empecé a llorar en el baño. Siempre habías sido mi héroe, pero ese día... Siempre te lo agradeceré.
Cuando acabé de contar mi historia, unas lágrimas se deslizaban por mis mejillas. Justin me abrazó fuertemente y me susurró al oído.
-Eres... muy fuerte. De verdad, no lo vuelvas a hacer. Hay mucha gente que te quiere, y yo soy uno de ellos. Por favor, no lo hagas más.- Noté como él también estaba llorando. Eso me hizo sollozar más.- No, no llores, por favor.- Me abrazó más fuerte. Yo hice lo mismo. Empecé a calmarme un poco, al igual que Justin, pero seguíamos abrazados. Estuvimos como 15 minutos así, hasta que llamaron a la puerta. Justin me soltó y se levantó para ver quién era.