miércoles, 3 de octubre de 2012

Capítulo 7. {MARATÓN}

12 de marzo del 2013

Llevo 7 meses viendo en Twitter a todas las gringas comentar sobre lo fantásticos que son los conciertos de Justin. Pero ¿sabéis qué? ¡MAÑANA ME TOCA A MI! Mañana seré yo la que disfrutará de ese fantástico  chico cantando en directo, ese chico de ya 19 años. Sí, sí, 19. Todavía no me lo creo. Bueno, eso. Son las 10 de la mañana, de verdad quería dormir un poco más pero estaba demasiado nerviosa. Abryl y yo habíamos dicho de quedarnos a dormir en su casa, y salir mañana muy pronto de casa y así llegar al Palau Sant Jordi antes, y ya de paso a pasar tiempo con nuestras hermanas. No os lo creeréis, pero he cambiado mi ropa para el concierto mínimo 20 veces. Hace meses tenía planeada mi ropa, pero en el último momento me ha parecido horrible. Empecé a sacar camisetas y pantalones del armario y los metí todos en una bolsa. Me los llevaría a casa de Abryl y ella me ayudaría a elegir. Después de sacar toda la ropa me duché y me vestí. 
Cogí la bolsa con mi ropa y me fui a casa de Abryl, no sin antes despedirme de mi madre con un beso en la mejilla. Fui caminando lentamente por la calle mientras escuchaba música, tenía que ir preparada al concierto. Como ya sabéis, la casa de Abryl no queda muy lejos de la mía, osea que no tardé ni veinte minutos en llegar.Cuando piqué al timbre rápidamente salió Abryl corriendo a abrazarme mientras chillaba. No me imagino que hubiese pasado si era el cartero, o algo parecido, pero bueno, a ella siempre le dan esos ataques de fangirl.
-¡______________!-dijo, bueno, chilló alargando la última letra de mi nombre.- Mañana, mañana es el día, estoy de los nervios y...- se fijó en la enorme bolsa que llevaba en la mano- ¿Qué es eso?
-Esto- dije levantando la bolsa- es ropa. Me tienes que ayudar a elegir la  ropa para mañana.
-¿QUEEEEEÉ?-Gritó mientras entrábamos a la casa.
-Pues lo que oyes.
-OMG, será un placer ayudarte a elegir tu ropa-dijo con una sonrisa. La verdad no sé por qué, pero a Abryl  siempre le ha gustado mucho mi ropa. Dice que se parece a la que sale en Tumblr, pero ni de broma. Nunca tendré tanta suerte de poderme comprar esa fantástica ropa de las gringas.- pero con una condición.
-¿Cuál?
-Si me prestas algo.
-Eso está hecho.- Al principio me había asustado, ya que las condiciones de Abryl a veces son un poco... bestias.
Abryl y yo subimos las escaleras hasta su cuarto. Era la chica más desordenada que he visto en mi vida. Toda la ropa por el suelo, la cama sin hacer, el escritorio lleno de papeles... Esta chica era un caso. Dejé la bolsa en el suelo y me tiré en su cama.
-A ver, Abryl, ¿qué plan tenemos para mañana?
-A ver...-dijo mientras se sentaba como un indio en la alfombra de su cuarto.- Más o menos salir de aquí a las 6:30, porque el Palau queda un poco lejos de aquí... Mi madre después llamará a la tuya, y me ha dicho que nos llevarán bocatas y eso, para que comamos algo.- yo asentí.- Y bueno, si hace falta nos damos una vuelta alrededor a ver si vemos a alguien... ya sabes-dijo guiñándome el ojo. Yo solté una pequeña risa.
-Está bien tu plan, pero para eso me tengo que ir a dormir pronto... Por cierto, tengo hambre, ¿qué hay de comer?
-Tu siempre tienes hambre- dijo rodando los ojos mientras se levantaba.- Y no sé, vamos a preguntarle a mi madre.
Salimos de la habitación y llegamos a la cocina. Andrea estaba cocinando una ensalada de pasta. La verdad es que la madre de Abryl cocina bastante bien.
-Hola bonitas, ¿queréis comer?
-Sí, _________ ya tiene hambre.- Andrea soltó una carcajada mientras nosotras nos sentábamos en la mesa. Nos puso un plato a cada una con la ensalada.
-Y bueno, _______, ¿ya te ha explicado Abryl el plan?
-Sí.-dije con la boca llena.
-Cochina.- Me dijo Abryl riéndose. Andrea me miró mientras sonreía.
-Bien, ya le he dicho a Abryl que os llevaré un bocadillo o algo, más tarde llamo a tu madre por si me quiere acompañar, ¿Está bien?
-Claro- le dije sonriendo. Cuando acabamos de comer subimos a la habitación de Abryl. Estábamos las dos sentadas en su cama sin decir nada. Era un silencio bastante incómodo.
-Oye Abryl, ¿y si hacemos un vídeo?
-¿Un vídeo de qué?
-Yo que sé- dije mirando a mi alrededor.- De una canción. Así como hizo Justin con Call me maybe.
-Guay- dijo mientras se levantaba hacia el ordenador.- ¿Qué canción quieres?
-La que más te guste, juapa.- le dije guiñándole un ojo.
De repente empezó a sonar Algo me gusta de ti. La verdad es que solo nos gustaba esa canción porque cantaba Chris Brown. Me levanté y me puse delante de la cámara. Abryl volvió a poner la canción a la vez que yo ponía play para empezar el vídeo. Al empezar la canción Abryl se puso delante de la cámara y cogió su desodorante para hacer ver que tenía un micro. Yo hacía los coros de Chris detrás de ella. En el estribillo empezamos a hacer idioteces, como saltar, bailar, mover las caderas, hacer caras raras delante de la cámara... Cuando acabó la canción paramos el vídeo y lo miramos.
-Pues ha quedado chulo- dijo Abryl mientras miraba el vídeo.
-Pues si. ¿Lo subimos a Youtube?
-Vale.- dijo mientras se sentaba en la silla y subía el vídeo a Youtube. No esperábamos tener 5098475943 visitas, pero una o dos estaban bien.
Sin darnos cuenta ya eran las 9 de la noche. Teníamos 300 visitas. Increíble. Nunca en mi vida había tenido tantas visitas en un vídeo. Andrea nos llamó para que fuésemos a cenar. Comimos un bocadillo y nos fuimos a dormir. Antes de dormirnos nos duchamos las dos y nos planchamos el pelo para mañana. Se me haría bastante difícil dormirme de los nervios. Cuando le planché el pelo a Abryl me tumbé en la cama.
-Buenas noches, fea.
-Buenas noches, payasa.
Y después de eso las dos nos quedamos profundamente dormidas.

lunes, 1 de octubre de 2012

Capítulo 6.

3 de septiembre del 2012

Qué rápido pasa el tiempo, Dios mío. Parece que fue ayer cuando estaba discutiendo con Ticketmaster para conseguir mis entradas Premium, y hoy estoy en camino yendo a buscarlas. Sí, ¡las hemos conseguido? ¿Qué os pensabais? Bueno, pues eso, que ahí nos encontrábamos Abryl, Andrea, y yo, en un vagón de metro preparadas para coger nuestras preciadas entradas. Abryl estaba muy nerviosa.
-Joder, _____- me dijo cogiéndome del brazo, muy fuerte- ¿por qué no chillas? ¡TENEMOS LA PREMIUM! ¡AAAAAAAH! -yo miré a mi alrededor, avergonzada. Todo el mundo estaba mirando a Abryl. Yo lo único que hice fue hacerle un gesto para que no chillase. Estaba muy roja.- ¿Qué pasa? ¿Ahora no puedo chillar?- dijo con voz de enfadada, pero era obvio que no lo estaba.
-Claro que sí, Abryl, pero cuando tengas las entradas, no ahora.- Le dije mientras salíamos del vagón. Fuimos caminando hasta el edificio de la productora. Sí, sí, el de la última vez. Ahí nos encontramos con la misma chica de la otra vez.
-Hola- dijo Andrea- vengo a recoger las entradas de Justin.
-Si, pasen por esa puerta.- Nos dijo la chica señalándonos una puerta de cristal.Entramos y ahí había una mesa llena de papeles, y un hombre detrás de esta.
-Buenos días, ¿qué se le ofrece? -dijo educado.
-Vengo a buscar las entradas de mis hijas para ver a Justin Bieber.
-Lo siento, debe ser un error- dijo el hombre mirándonos mal a Abryl y a mi. Nosotras dos nos dimos una mirada fugaz y prestamos atención.- Me temo que las entradas no pueden ser cambiadas.
-¿Cómo que no?- dijo Andrea, en tono enfadado.- Mire, señor, a mi me acaban de llamar diciendo que tenía que venir aquí a recoger unas entradas, porque todo el tema ya estaba solucionado. Solo quiero advertirle que nosotras no nos movemos de aquí hasta que estas dos chicas tengan las entradas que se merecen- y acto seguido, se sentó en la silla enfrente del señor. Abryl y yo hicimos lo mismo en un sofá pequeño que había cerca.
-Bueno, espere un momento, hago una llamada y veré lo que puedo hacer.- dijo el hombre mientras descolgaba el teléfono y, acto seguido, marcaba un número.Estuvo unos quince minutos hablando, y colgó.- Perdone, señora, me había confundido. Si se espera unos minutos le entrego sus entradas.
-Está bien.
Pasaron unos cinco minutos y el hombre nos entregó un sobre.
-Aquí las tenéis. Disfrutad del concierto.- Y después de eso, nos sonrió.
-Muchas gracias- dijimos Abryl y yo con una sonrisa que no nos cabía en la cara.
-Adiós, y gracias por su amabilidad.- dijo Andrea antes de cerrar la puerta detrás de ella.
-Igualmente, adiós.
Salimos de aquella sala y nos despedimos de la recepcionista. Al salir a la calle Abryl y yo seguíamos sonriendo.
-Anda, ya podéis chillar.- Dijo Andrea. En ese momento, mi amiga y yo empezamos a chillar, a saltar y a bailar como locas, mientras todo el mundo por la calle nos miraba. Pero, ¿qué más daba? Íbamos a ver a nuestro ídolo ¡en pista premium! Estuvimos saltando y chillando diez minutos, hasta que nos cansamos. 
Con la tontería se nos había pasado la mañana. Ya eran las dos del mediodía, y todavía no habíamos comido. Fuimos al Burguer King mientras mirábamos el sobre. Cuando comimos volvimos a casa. Esta vez Abryl vino a la mía. Abrimos el sobre, y con mucho cuidado sacamos las dos entradas que nos habían imprimido exclusivamente para nosotras. Abryl y yo nos hicimos una mirada cómplice, y empezamos a saltar en la cama. Yo le hice una foto con mi ipod y la subí a Twitter, Instagram, Facebook y Tumblr. ¡Estaba muy emocionada! En ese momento nos llamó mi madre para ir a cenar. Abryl y yo bajamos. Mi madre había hecho espaguetis con tomate. Mi plato favorito. Al acabar nos pusimos el pijama y nos fuimos a dormir. Había sido un día muy largo, así que no fue difícil caer en los brazos de morfeo.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Capítulo 5.

-_______, ¿crees que conseguiremos las entradas?
-Claro, ¿por qué lo preguntas? ¿Crees que no las conseguiremos?
-No sé. Bueno, hay muchas Beliebers, y sabes, a lo mejor muchas también han reclamado las premium... Creo que es bastante difícil conseguirlas.
-Puede que sea difícil, pero si no intentamos no sabremos lo que pasará. Yo estoy segura que las conseguiremos, porque por lo menos yo, no voy a parar hasta tener esas dos entradas en mis manos. Te juro que de lo cerca que estaremos, las babas de Justin nos salpicarán. -Las dos nos empezamos a reír como locas.
-Siempre sabes como hacerme reír, tía. Bueno, entonces, ¿never say never, no?
-Por supuesto. Además, puede que muchas Beliebers hayan reclamado, pero no creo que hayan amenazado a la productora con denunciarlos para tener unas entradas.- Abryl soltó una carcajada. Me gustaba hacerla reír cuando estaba triste. - Tu crees que no las conseguiremos, pero como que me llamo _______ que esas entradas las tendremos en nuestras manos dentro de poco, ya veras.
-Eso espero. -Bostezó.- Bueno, fea, tengo sueño. Hasta mañana.
-Hasta mañana guarra.- le guiñé un ojo y apagué la luz.

3 de agosto de 2012.

Me desperté acordándome que estaba en casa de Abryl. Cuando abrí los ojos la vi durmiendo con la boca abierta. Se me escapó una pequeña carcajada y le hice una foto. Después la intenté despertar como 20 veces, hasta que me cansé de despertarla suavemente.
-¡ABRYL, DESPIERTA! - y le tiré un vaso de agua en la cara. Se despertó agitada, mirándome con los ojos abiertos.
-¡¿POR QUÉ HAS HECHO ESO?!- Preguntó con voz enfadada.
-Porqué no te despertabas.- dije de lo más tranquila del mundo mientras salía de la habitación. Llegué abajo y saludé a su madre.
-Buenos días, Andrea.
-Buenos días cariño. ¿Y Abryl?
-Arriba. Seguramente se estará duchando. Es que como no se despertaba me he sentido obligada a tirarle un vaso de agua.- Andrea se empezó a reír.
-Bien hecho. ¿Qué quieres para desayunar?
-Unas tostadas, por favor. -le dije sonriente. Esta amablemente me las sirvió.
-______, tengo que salir un momento, cuando acabes dile a Abryl que baje y lave los platos, que le toca a ella- dijo mientras se sacaba el delantal.
-Claro, yo se lo digo. Hasta luego.
-Adiós, bonita.- Y seguido cerró la puerta.
Cuando acabé dejé el plato en el fregadero y subí a ver que hacía Abryl. La vi tumbada en la cama con el ordenador encima.
-Mira que eres vaga- dije apoyada en el marco de la puerta.- Dice tu madre que va a salir, y que tienes que fregar los platos.
-Como sea- dijo ignorándome. De repente saltó de la cama- OMG, ¿lo has visto? Lo violo. ¡AAAAAAAAH!- Me acerqué a la pantalla y vi una foto de Justin. Dios mío, agradezco a Jeremy por no usar protección.
-Anda, no seas histérica y baja a lavar los platos. Voy a ducharme.
-Sí, madre- dijo con ironía mientras salía de la habitación. Yo negué con la cabeza mientras reía y me metí en el baño. Me di una ducha, no muy larga, tampoco era plan de gorronear el agua a mi amiga. Cuando acabé me enrollé en la toalla y me vestí. 
El día anterior había ido a mi casa a buscar ropa antes de ir a la de Abryl. Bajé y me encontré a mi amiga fregando los platos. Me reí ante ese hecho. Nunca imaginaría que ella lo hiciese. No es que fuese muy limpia y ordenada, al contrario, lo que más le gustaba a esa chica era la suciedad. Al llegar a la sala me tiré en el sofá y me puse a ver la tele. Iba cambiando de canal y de repente veo algo sobre Justin.
-¡Abryl, corre, Justin en la tele!- chillé. En menos de 10 segundos apareció mi amiga detrás mío. Escuchábamos atentamente, como siempre que sale nuestro ídolo en la tele.

"Y otra vez, el cantante internacional del momento ha vuelto a arrasar en nuestras tierras. Las entradas para los dos conciertos que hará en nuestro país están casi todas agotadas. Así que Beliebers, todavía tenéis oportunidad para ir. Daros prisa, la Bieber Fever corre muy rápido, y las entradas vuelan."

Miré a Abryl. Tenía un rostro triste. Estaba pensando en nuestras entradas, estaba segura. Me giré un poco y le cogí la mano.
-Eh, Abryl, no te preocupes. Nosotras las conseguiremos, ¿está bien? Haré que impriman dos entradas premium más solo para nosotras. Y bueno, piensa que aunque no las consigamos, tenemos la suerte de ir. Muchas chicas se han quedado sin entradas, nosotras no.
-Tienes razón, además no sé porqué me preocupo. Tendría que estar más segura. Te conozco desde hace mucho, y sé que todo lo que quieres, lo acabas consiguiendo. ¿Quién soy yo para cambiar esa tradición?- Nos empezamos a reír. Abryl se sentó a mi lado. 
-Oye, ¿qué tal si vemos una peli?- sugerí mirándola.
-Claro, ¿cuál quieres ver?- la miré con una ceja levantada, divertida. Sonreímos y dijimos a la vez-NEVER SAY NEVER.
Abryl puso la película mientras yo preparaba unos bocadillos. Minutos antes de que empezara la película, la madre de Abryl llamó diciendo que llegaría tarde. Le dimos "play" y nuestra película favorita empezó. Habíamos visto esta película unas 30 veces, pero cada vez que la veíamos, o chillábamos, o saltábamos en el sofá, o chillábamos... vamos, el típico ataque fangirl. Cuando acabó la película ya eran las 8 de la noche, así que decidí irme a casa.
-Bueno, nena, ya hablaremos ¿vale? Y si sabes algo de las entradas, llámame.- Le dije a Abryl.
-Claro que te llamaré, ¿qué esperabas? ¿Qué me quedara con las dos y vendiera la tuya a la mafia?
-Viniendo de ti, todo es posible.- Soltamos unas carcajadas y nos abrazamos- Adiós, Abryl.
-Adiós _______, ya nos veremos.
Y después de despedirme de mi amiga, me puse los auriculares y fui caminando lentamente hacia mi casa. Estaba cansada, y no sabía porqué, si no había hecho nada. Cuando llegué a casa saludé a mi madre, cené y me fui a mi habitación a dormir. Nada más cerrar los ojos entré en un profundo sueño.